La Fiducia Sucesoria Aragonesa

La fiducia sucesoria aragonesa - abogados de herencias en ZaragozaLa fiducia sucesoria aragonesa es una figura del derecho sucesorio aragonés basada en la confianza y en el encargo que hace el testador a una persona para que esta de un destino determinado a los bienes hereditarios o a una parte de ellos. 



EL COMITENTE Y EL FIDUCIARIO

La fiducia sucesoria aragonesa es una institución que permite al causante ordenar su sucesión a través de una tercera persona. El causante (que se llama comitente) puede nombrar en su testamento o en una escritura pública a una o a varias personas (los fiduciarios) para que, después de su muerte, ordenen su sucesión.

Para cumplir el encargo recibido, al fiduciario le corresponderá ordenar la sucesión del comitente y el comitente, al designar al fiduciario, puede indicar instrucciones sobre cómo quiere que se ejecute la fiducia y esas instrucciones serán vinculantes para el fiduciario.


LAS FACULTADES DEL FIDUCIARIO

Si el causante no indica en el nombramiento del fiduciario las instrucciones que debe seguir, el Código del Derecho Foral de Aragón determina con carácter subsidiario como debe ejecutarse la fiducia cuando solo quedan descendientes del comitente o cuando se trate de la sucesión de la casa*.

Sin perjuicio de lo anterior, el fiduciario puede ordenar la sucesión del comitente con la misma libertad con que pudo hacerlo él mismo y por ello, puede instituir herederos, atribuir legados, puede ordenar sustituciones, puede adjudicar bienes en pago de la legítima, hacer la partición e incluso por disposición expresa evitar la preterición de un legitimario del causante no mencionado por este en su testamento o pacto sucesorio.

El comitente, al designar fiduciario también puede establecer instrucciones sobre cómo se deben administrar los bienes de la herencia durante este periodo.

Las instrucciones del comitente en todo caso deberán respetar las facultades de administración que puedan corresponder al cónyuge viudo y, en defecto de instrucciones, la ley regula la administración de la herencia y confiere al fiduciario facultades de disposición e incluso, le faculta para pedir la liquidación de la comunidad conyugal disuelta.


LA UTILIDAD DE LA FIDUCIA

Una de las funciones para las que puede servir la fiducia sucesoria aragonesa es para dar una mayor seguridad en el acierto de la elección del sucesor, en especial cuando no se quiere dividir un patrimonio comercial o industrial y se desea nombrar a un solo heredero y son importantes sus cualidades y su dedicación, por ejemplo, a un negocio.

De esta forma y otorgada la fiducia, ante un fallecimiento temprano no se producirá la apertura de la sucesión legal y el fiduciario podrá decidir la sucesión del patrimonio del causante de una manera más conveniente atendiendo a su conservación o atendiendo a los intereses familiares.

Además de retrasar la designación de sucesores, la fiducia aragonesa hace posible una mejor atención de las eventuales necesidades de los descendientes, especialmente cuando son niños en el momento del fallecimiento del causante y es difícil prever las vicisitudes que les deparará la vida.

Otra utilidad es que la fiducia fortalece al fiduciario frente a los posibles llamados a la herencia al depender de él la designación de sucesores. De esta forma resulta especialmente fortalecido el cónyuge viudo cuando se le nombra fiduciario de por vida.

Cuando se nombra al cónyuge fiduciario de por vida, al ser la legítima aragonesa colectiva, el viudo fiduciario puede designar como sucesor a uno solo de los descendientes del causante y podrá atribuir los bienes de la comunidad conyugal disuelta sin la necesidad de practicar la previa liquidación.

Además, cuando la fiducia se atribuya al cónyuge, este verá ampliadas las facultades que le corresponden por la viudedad foral aragonesa. La viudedad foral aragonesa, ya sea universal o limitada otorga al cónyuge viudo el derecho real sobre la cosa ajena mientras que la facultad de disposición corresponde a los  nudo propietarios y no al viudo con viudedad aunque, si la enajenación se produce sin la concurrencia del viudo, el tercero adquirirá el bien con el gravamen del usufructo vidual.

Sin embargo. habiendo fiducia, las facultades de disposición serán del fiduciario: del viudo por tanto cuando lo sea.


DISTINCIÓN DE OTRAS FIGURAS

No hay que confundir la fiducia sucesoria aragonesa con la fiducia sucesoria secreta. Además, a diferencia del fiduciario de la sustitución fideicomisaria, el fiduciario de la fiducia sucesoria aragonesa no es un heredero. El fiduciario en la fiducia sucesoria aragonesa tampoco es un albacea, a quien simplemente le corresponde ejecutar y vigilar la ejecución de la voluntad del disponenente.


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* La sucesión de la casa

La Ley de Sucesiones Aragonesa se refiere expresamente a "la sucesión de la casa", es decir, a los supuestos en los que la casa o un patrimonio deban darse a uno solo de los herederos y si así lo dispuso el causante sin determinar las normas para su nombramiento o cuando estas normas resulten de imposible cumplimiento, la elección deberá efectuarse por el cónyuge sobreviviente, y, en su defecto o cuando éste hubiere fallecido sin realizarla, por las personas llamadas a integrar la fiducia colectiva en su composición legal.



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